Los suplementos de longevidad se dirigen a vías de envejecimiento biológico: función mitocondrial, eliminación senolítica, activación de AMPK e inflamación crónica. El campo es joven y la evidencia evoluciona rápidamente.
- Ribósido de nicotinamida (NR) o NMN (250–500 mg/día): Elevación de NAD+ bien documentada en humanos. Los datos de resultados funcionales aún están emergiendo.
- Fisetina (100 mg/día en pulsos 2 días/mes): Senolítica — elimina células senescentes en modelos animales. Los ensayos en humanos están en curso.
- Espermidina (1–5 mg/día): Induce autofagia. Asociada con menor mortalidad cardiovascular en estudios observacionales.
- Quercetina (500–1000 mg/día): Senolítica y antioxidante. Frecuentemente combinada con fisetina.
- Omega-3 (1–2 g EPA+DHA/día): Reduce la mortalidad cardiovascular en poblaciones con bajo consumo basal de omega-3.
- Vitamina D3 + K2 (2000–4000 IU D3, 100 mcg MK-7): Beneficios cardiovasculares y óseos.
- Rapamicina o metformina comercializada como suplementos — estos son medicamentos recetados
- Cócteles senolíticos no validados con dosificación poco clara
- Productos que prometen "extensión de la vida" basados solo en datos animales
- Espermidina subdosificada (< 1 mg/día no tiene efecto significativo)
Profundidad de la literatura científica detrás de cada ingrediente, dosificación que coincida con protocolos de ensayos humanos, pruebas de terceros, y presentación honesta de lo que los suplementos de longevidad pueden y no pueden hacer hoy.