Tu hígado y riñones te desintoxican de manera continua y eficiente. Los suplementos de "desintoxicación" no pueden sustituir a estos órganos, pero pueden apoyar su función, especialmente durante períodos de exposición alta a alcohol, medicamentos o contaminantes ambientales.
- Cardo mariano (silimarina 420–600 mg/día estandarizado al 80% de silimarina): Suplemento de apoyo hepático más estudiado. Evidencia modesta de hepatoprotección.
- NAC (N-acetilcisteína, 600–1800 mg/día): Precursor de glutatión. Utilizado clínicamente para sobredosis de acetaminofeno. Apoyo antioxidante más amplio.
- Glutatión (250–500 mg liposomal/día): Antioxidante directo. La biodisponibilidad oral es limitada sin entrega liposomal.
- Raíz de diente de león (400–1000 mg/día): Diurético, apoyo digestivo leve. La evidencia es tradicional más que clínica.
- Carbón activado (1–2 g uso ocasional): Se une a algunas toxinas en el tracto gastrointestinal. No para uso rutinario — también se une a medicamentos y nutrientes.
- Kits de "limpieza corporal completa" con laxantes y diuréticos
- Productos que reclaman eliminar "toxinas" sin nombrar compuestos específicos
- Limpiezas hepáticas con sales de epsom y aceite de oliva (sin evidencia clínica, algunos riesgos)
- Uso prolongado de carbón activado (agotamiento de nutrientes)
- Limpiezas de colon (pueden alterar el microbioma y causar deshidratación)
Estandarización de ingredientes (el contenido de silimarina en el cardo mariano es particularmente importante), adecuación de dosis, pruebas de terceros, y honestidad en las afirmaciones. Los productos que promocionan "ayunos de desintoxicación" o protocolos de limpieza agresivos tienen puntuaciones más bajas.